
Más tarde se fueron construyendo habitaciones de adobe, primero para sacar la cocina de la haima de tela por el riesgo de los incencios, y luego se fueron construyendo dormitorios y cuartos de baño. Alrededor de las distintas piezas, un muro de adobe encierra el espacio del patio. Los campamentos han cambiado mucho desde sus comienzos. Treinta años son demasiados.
domingo 3 de febrero de 2008
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